Para comparar presupuestos de página web no compares el precio final, compara lo que incluye cada uno: dominio y hosting a tu nombre, quién escribe los textos, SEO básico, textos legales, formación, mantenimiento, propiedad de la web, plazos y número de revisiones. Pásalos a una tabla con esas filas y pregunta por cada hueco antes de firmar.
Por qué dos presupuestos de web no se pueden comparar a simple vista
Lo que veo cuando un cliente me enseña los presupuestos que ha recibido es casi siempre lo mismo: cada uno cuenta una cosa distinta. Uno pone «Diseño web corporativo», otro detalla las secciones y otro solo el total. Así es imposible saber cuál es caro y cuál es barato.
El problema no es el precio. Es que lo que no está escrito no está incluido. Y lo que falta suele aparecer después, en forma de factura extra: los textos, el dominio, la renovación del hosting, un cambio que «no entraba».
Si todavía estás decidiendo a quién pedir presupuesto, empieza por cómo elegir entre freelance o agencia. Y si quieres una idea de rangos, lo tienes en cuánto cuesta una página web en Cantabria. Este artículo es para el paso siguiente: ya tienes los papeles encima de la mesa.
Regla de oro: si un punto no aparece en el presupuesto, pregúntalo por escrito y pide que lo añadan. Lo que se habla por teléfono se olvida.
La lista: qué debe incluir cada presupuesto
Coge cada presupuesto y marca si cumple esto. No hace falta que los tenga todos, pero sí que sepas cuáles faltan.
- Dominio y hosting a tu nombre. Que quede escrito que el dominio se registra con tus datos y que tú tendrás acceso. Si está a nombre de quien te hace la web, el día que dejéis de trabajar juntos tienes un problema. Lo explico en cómo recuperar el control de tu web, dominio y hosting.
- Qué pasa con el hosting a partir del primer año. Muchos presupuestos incluyen el primer año y no dicen cuánto cuesta renovar.
- Quién escribe los textos. Si los pones tú, tienes deberes. Si los escriben ellos, pregunta si incluye revisarlos contigo.
- Fotos. Si usan las tuyas, de banco de imágenes o si hay sesión.
- Número de páginas o secciones, con nombre: inicio, servicios, contacto…
- SEO básico. Como mínimo: títulos y descripciones por página, un encabezado principal claro, la web dada de alta en Google Search Console y velocidad razonable en el móvil.
- Textos legales y cookies. Aviso legal, privacidad y banner de cookies. Si no los incluye, los tendrás que resolver aparte; te lo cuento en aviso legal y cookies para autónomos.
- HTTPS (el candado). Hoy debería venir siempre.
- Formación. Si te enseñan a cambiar un texto o una foto tú solo.
- Mantenimiento. Si está incluido, cuánto tiempo, qué cubre (actualizaciones, copias de seguridad, cambios) y cuánto cuesta después.
- Propiedad. Que la web es tuya al pagarla y que te entregan los accesos.
- Plazos. Fecha de entrega y qué necesitan de ti para cumplirla.
- Revisiones. Cuántas rondas de cambios entran antes de cobrar aparte.
- Forma de pago. Cuánto por adelantado y cuánto al entregar.
Mándame los presupuestos de página web que te han pasado y te digo qué incluye cada uno, qué falta y qué preguntaría antes de firmar. Sin compromiso.
Señales de alarma en un presupuesto
No quiere decir que quien lo manda trabaje mal, pero cada una merece una pregunta antes de firmar:
- Un precio sin desglose. «Página web: X €» y nada más. No sabes qué compras.
- «El dominio lo gestionamos nosotros». Pregunta a nombre de quién queda registrado.
- Cuota mensual sin fin y sin detalle. Pagar mantenimiento es normal; pagar sin saber por qué, no. Pregunta también qué pasa con la web si dejas de pagarla.
- Permanencia larga o penalización por irte.
- «SEO incluido» sin decir qué es. Puede ser mucho o nada.
- Promesas de posiciones. Nadie puede garantizarte el primer puesto en Google.
- Sin plazo de entrega. Las webs sin fecha se alargan meses.
- Todo el pago por adelantado. Lo habitual es repartirlo.
- No te enseñan webs que hayan hecho. Pide ejemplos reales y entra en ellos desde el móvil.
Y una que no está en el papel: fíjate en cuánto te han preguntado antes de mandarte el precio. Si nadie te ha preguntado qué quieres conseguir con la web, el presupuesto es genérico.
La tabla para compararlos de verdad
Copia esta tabla en un papel o en una hoja de cálculo, con una columna por presupuesto. Pon «Sí», «No» o «No lo dice». Las casillas de «No lo dice» son tus preguntas.
| Punto | Presupuesto A | Presupuesto B | Presupuesto C |
|---|---|---|---|
| Precio total (con IVA) | |||
| Dominio a mi nombre | |||
| Hosting: incluido y precio de renovación | |||
| Textos: quién los escribe | |||
| Nº de páginas | |||
| SEO básico (qué incluye) | |||
| Legales y cookies | |||
| Formación | |||
| Mantenimiento: qué cubre y cuánto cuesta después | |||
| La web y los accesos son míos | |||
| Plazo de entrega | |||
| Rondas de revisiones | |||
| Forma de pago y permanencia |
Cuando la rellenas, pasa algo curioso: el presupuesto más barato muchas veces es el que más casillas vacías tiene. Suma lo que te costaría cubrir esos huecos por tu cuenta y vuelve a comparar.
Fíjate también en el coste a dos o tres años, no solo en el primer pago: hosting, dominio y mantenimiento se repiten. Si quieres ver qué cuesta cada opción con el tiempo, te lo cuento en agencia, freelance o hacerlo tú: el coste real.
Las preguntas que haría antes de firmar
Mándalas por escrito a cada uno. Cómo responden también te dice mucho.
- ¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre y tendré las claves?
- ¿Cuánto pagaré el segundo año si no cambio nada?
- ¿Qué pasa con mi web si dejo de pagar el mantenimiento o me voy a otro proveedor?
- ¿Quién escribe los textos y quién los revisa?
- ¿Qué incluye exactamente el SEO que mencionas?
- ¿Los textos legales y el banner de cookies van incluidos?
- ¿Cuántas rondas de cambios entran? ¿Cuánto cuesta un cambio después de entregar?
- ¿Me enseñarás a cambiar yo textos y fotos?
- ¿En cuánto tiempo la tendré y qué necesitas de mí?
- ¿Me enseñas dos o tres webs parecidas que hayas hecho?
- ¿Quién me atiende si algo falla y cuánto tardáis en responder?
Una web que no trae clientes sale cara aunque haya sido barata. Por eso me gusta preguntar también cómo piensan conseguir que la web te llame gente, no solo que quede bonita. Si ya tienes una web y te pasa eso, lee tengo visitas en la web pero nadie llama.
Cómo lo hago yo cuando me piden presupuesto
Te cuento cómo lo trabajo para que tengas una referencia, no para que me elijas a mí sin comparar.
- Antes de dar precio pregunto qué quieres conseguir: llamadas, reservas, pedidos o simplemente que te encuentren.
- El presupuesto va desglosado, con lo que entra y lo que no.
- El dominio y las cuentas van a tu nombre. La web es tuya.
- Las webs empiezan desde 400 €, y el precio final depende de lo que necesites de verdad.
- Trabajo como agencia pequeña que usa IA para ir más rápido, pero con trato directo: hablas conmigo, no con un departamento.
Si un presupuesto mío no encaja con lo que buscas, te lo digo. Y si lo que te han mandado otros está bien planteado, también. Puedes ver cómo trabajo en diseño web en Cantabria.