Empieza por el dominio: averigua a nombre de quién está y en qué registrador, porque quien controla el dominio controla la web y el correo. Después el hosting, los accesos de WordPress, el correo y tus perfiles de Google. Si el dominio está a tu nombre, casi todo tiene arreglo aunque la otra persona no conteste.
Primero, entiende qué piezas tiene tu web
Una web no es una sola cosa. Son varias piezas que muchas veces están contratadas en sitios distintos, y cada una tiene su dueño y su clave:
| Pieza | Qué es | Qué pasa si no la controlas |
|---|---|---|
| Dominio | El nombre: tunegocio.es. Se alquila por años en un registrador. | Si caduca o no es tuyo, pierdes la web y el correo. |
| Hosting | El servidor donde están los archivos y la base de datos. | No puedes hacer copias ni moverla a otro sitio. |
| Gestor de la web | Normalmente WordPress, con su usuario administrador. | No puedes cambiar textos, precios ni fotos. |
| Correo | Las cuentas info@tunegocio.es. | Si no tienes la clave del panel, no puedes crear ni cambiar buzones. |
| Perfil de Empresa (Maps), Analytics y Search Console. | No puedes responder reseñas ni ver quién te visita. |
La buena noticia: no hace falta recuperarlo todo a la vez. Hay un orden, y la pieza que manda es el dominio.
Antes de tocar nada: reúne lo que tienes
Lo primero no es llamar a nadie ni cambiar claves. Es juntar papeles. Te ahorra muchas vueltas después, porque todos los pasos de recuperación te van a pedir demostrar que el negocio es tuyo.
- Facturas y presupuestos de quien te hizo la web. Si pone «dominio» o «alojamiento» en alguna línea, guárdala.
- Correos y mensajes de WhatsApp donde se hable de la web, las claves o los pagos.
- Extractos del banco con cargos de empresas de dominios o de alojamiento.
- Tu documentación de empresa o de autónomo, con el nombre y el NIF que aparecen en la web.
- Correos antiguos de «tu dominio va a caducar» o «renovación del hosting». Busca en tu bandeja por esas palabras: te dicen dónde está contratado.
Después, intenta contactar una última vez con la persona que te hizo la web, por escrito. Sé concreto: «necesito que me pases el acceso al dominio, al hosting y al usuario administrador». Muchas veces no hay mala fe: cambió de trabajo, perdió los datos o simplemente se le olvidó. Si contesta, te ahorras todo lo demás.
Lo que no conviene hacer: cambiar el dominio de servidor o contratar otro hosting antes de saber dónde está cada cosa. Con prisa se rompe el correo o la web y luego cuesta más arreglarlo.
Miro a nombre de quién está tu dominio, dónde está alojada la web y qué se puede recuperar. Te digo el camino más corto, sin compromiso.
Paso 1: el dominio, lo que más importa
Quien controla el dominio decide a qué servidor apunta tu web y dónde llega tu correo. Por eso es lo primero.
Averigua a nombre de quién está
- Si es un .es: la gestión de los .es la tiene encomendada Red.es, y en dominios.es tienes una búsqueda whois para ver datos del dominio y el agente registrador con el que está.
- Si es un .com u otro genérico: usa ICANN Lookup. Te dirá el registrador y la fecha de caducidad. Los datos del titular muchas veces salen ocultos por privacidad, y es normal.
Según lo que encuentres
- Está a tu nombre (o al de tu empresa): perfecto. Contacta con el registrador, identifícate como titular y pide recuperar el acceso a la cuenta. Es lo más habitual que tiene solución.
- Está a nombre de la persona que te hizo la web: técnicamente el dominio es suyo. Toca pedirle por escrito el cambio de titular. Guarda facturas o correos que demuestren que el dominio es de tu negocio, porque te harán falta si hay que reclamar.
- Está a punto de caducar: apunta la fecha. Si caduca y nadie lo renueva, lo puede registrar otra persona.
Consejo que doy siempre: el dominio tiene que estar a tu nombre y en una cuenta con tu correo. Aunque luego lo gestione otro, la titularidad es tuya.
Paso 2: hosting, WordPress y correo
El hosting
Mira tus extractos del banco: si pagas algo a una empresa de alojamiento, esa cuenta es tuya y puedes pedir recuperar el acceso con tus datos. Si lo pagaba la otra persona dentro de su cuenta, no tienes acceso directo, pero sí puedes hacer algo mientras tanto: guardar una copia de lo que se ve (textos, fotos, listado de páginas) por si hay que rehacerla.
WordPress
- Prueba en tunegocio.es/wp-admin con «¿Has olvidado tu contraseña?». Si el usuario administrador lleva tu correo, recuperas el acceso en un minuto.
- Si el correo del administrador es el de la otra persona, con acceso al hosting se puede crear un administrador nuevo desde la base de datos. Es un trabajo técnico, no lo hagas a ciegas.
- Una vez dentro: cambia todas las contraseñas, revisa qué usuarios hay y quita los que no conozcas.
El correo
Los buzones suelen ir en el mismo hosting o en un servicio aparte. Antes de mover nada, anota cómo está configurado: si mueves el dominio sin copiar esa configuración, te puedes quedar sin recibir correos unos días.
Paso 3: tu ficha de Google y Analytics
Mucha gente no sabe que su ficha de Google Maps también la creó otra persona.
- Perfil de Empresa en Google: si otra persona tiene verificado el perfil de tu negocio, Google permite solicitar la propiedad desde tu cuenta. El propietario actual recibe un aviso, y si no responde, Google te indica cómo seguir.
- Google Analytics: solo te pueden dar acceso quienes ya lo tienen. Si no localizas a nadie, lo práctico es crear una propiedad nueva a tu nombre y aceptar que pierdes el histórico. Aquí explica Google cómo se añaden usuarios.
- Search Console: con acceso al dominio o a la web puedes verificarla tú de nuevo.
Si tu ficha no aparece bien en Maps después de recuperarla, te lo cuento en por qué mi negocio no aparece en Google Maps.
Checklist para no volver a pasar por esto
Cuando recuperes el control, apunta esto en un documento y guárdalo donde no se pierda:
- Dominio a tu nombre, en una cuenta con tu correo, con renovación automática.
- Hosting pagado con tu tarjeta y a tu nombre.
- Usuario administrador de WordPress con tu correo. El profesional, con su propio usuario, que se puede quitar.
- Tú eres propietario principal del Perfil de Empresa en Google y de Analytics.
- Copias de seguridad automáticas guardadas fuera del servidor.
- Una lista con todas las claves en un gestor de contraseñas.
Esto no va de desconfiar de nadie. Va de que tu negocio no dependa de que una persona conteste el teléfono. Si trabajas con alguien que no quiere darte tus propias claves, es una señal clara. Lo hablo también en freelance o agencia para tu web.
¿Y si no hay forma de recuperarla?
A veces el dominio no es tuyo, la otra persona no aparece y la web está hecha con algo que no se puede sacar. Pasa. Entonces lo sensato suele ser:
- Guardar todo el contenido que se vea: textos, fotos, precios.
- Registrar un dominio nuevo a tu nombre, o reclamar el antiguo si puedes demostrar que es tuyo.
- Hacer una web nueva con tus accesos desde el primer día, y actualizar el dominio en tu ficha de Google y en tus redes.
Duele empezar de cero, pero una web sencilla y bien hecha no es un proyecto enorme: las hago desde 400 €, con todo a tu nombre. Y si además la web ha empezado a hacer cosas raras, mira primero qué hacer si te han hackeado la web.