Con 100-300 € al mes sí puede compensar si tu negocio es local, un cliente te deja bastante más de lo que cuesta conseguirlo y tienes una página clara y la medición montada. No compensa si vendes algo barato, quieres llegar a toda España o no vas a saber qué anuncio trae contactos.
La respuesta corta: el presupuesto no es el problema principal
He visto campañas pequeñas que traen clientes cada semana y campañas grandes que no traen ninguno. Casi nunca la diferencia es el dinero. Es esto:
- Qué vale un cliente para ti. Si un cliente nuevo te deja cientos de euros, pagar por conseguirlo tiene margen. Si te deja 15 €, las cuentas se complican.
- Dónde aterriza el anuncio. Si la página no dice qué haces, cuánto cuesta y cómo contactar, pagas visitas que se van.
- Si mides o no. Sin medición no sabes si tus 200 € han traído tres clientes o ninguno.
Por eso, antes de hablar de Google o Instagram, hay que responder a esas tres cosas. Si ya tienes claro cuánto cuesta cada plataforma, lo explico en cuánto cuesta Google Ads y en cuánto cuesta anunciarse en Instagram y Facebook. Aquí vamos a otra cosa: decidir si en tu caso tiene sentido.
Cuándo sí compensa y cuándo no
| Sí suele compensar | No suele compensar |
|---|---|
| Negocio local que atiende una zona concreta | Quieres salir en toda España con el mismo dinero |
| Un cliente nuevo deja mucho más de lo que cuesta captarlo | Vendes algo barato y de compra única |
| La gente busca tu servicio con urgencia o intención | Nadie busca lo que vendes y hay que explicarlo desde cero |
| Tienes una página clara con teléfono o WhatsApp | El anuncio lleva a la portada genérica o a un perfil sin información |
| Puedes aguantar unas semanas de prueba | Necesitas que el primer mes pague el alquiler |
| Sabes contar qué contactos llegan y de dónde | No hay forma de saber qué trae cada campaña |
Si tu negocio cae casi todo en la columna de la derecha, mi consejo honesto es no empezar todavía. Ese dinero rinde más en arreglar la web o la ficha de Google, algo que trabajo en SEO local, porque eso sigue trayendo gente cuando dejas de pagar.
Ojo con el presupuesto diario. En Google Ads pones un presupuesto diario medio, y un día concreto puede gastar hasta el doble; lo que no pasa del límite mensual, que según la ayuda oficial de Google Ads es 30,4 veces ese presupuesto diario en la mayoría de campañas. No te asustes si un día gasta más.
Miro tu negocio, tu web y tu zona y te digo con honestidad si merece la pena anunciarte con tu presupuesto, en qué plataforma y qué arreglar antes. Si no compensa, te lo digo.
Google o Meta: cuál elegir con poco dinero
Con 100-300 € no conviene repartir entre las dos. Elige una, apréndela y luego decides. La diferencia básica:
| Google Ads | Meta Ads (Instagram y Facebook) | |
|---|---|---|
| Quién ve el anuncio | Gente que ya está buscando lo que ofreces | Gente de tu zona que no te buscaba |
| Funciona mejor para | Servicios con urgencia: reparaciones, clínicas, abogados, reformas | Cosas que entran por los ojos: restaurantes, ocio, estética, eventos |
| Qué necesitas | Una página que responda a la búsqueda | Una foto o vídeo que pare el scroll |
| Riesgo típico | Pagar clics de búsquedas que no son clientes | Muchos «me gusta» y ningún mensaje |
Mi regla con negocios pequeños: si la gente te busca, empieza por Google; si hay que despertarle las ganas, empieza por Meta. Si no lo tienes claro, pregúntate cómo te encontró tu último cliente.
Una cosa más: las dos plataformas tienen una fase de aprendizaje al principio, en la que el sistema todavía está probando. Google explica que las pujas automáticas necesitan de 7 a 14 días en su guía de medición de conversiones, y Meta tiene su propia página sobre la fase de aprendizaje. Con poco presupuesto esa fase se alarga, así que no juzgues la campaña en tres días ni la toques cada mañana.
Lo que tienes que tener listo antes de pagar un euro
- Una página de destino clara. Qué haces, en qué zona, un precio o rango si puedes, y un botón de llamar o WhatsApp visible en el móvil. Si tu web no lo tiene, te lo cuento en tengo visitas en la web pero nadie llama.
- La medición montada. Que se registre cada formulario, cada clic en llamar y cada clic en WhatsApp. Sin esto, todo lo demás es opinión.
- La zona bien acotada. Solo donde atiendes. Pagar clics de gente de otra provincia es la fuga más común que veo.
- Una oferta concreta. «Primera revisión gratis», «presupuesto en 24 horas», «menú del día»... Algo que dé motivo para escribir hoy y no otro día.
- Alguien que conteste rápido. Si el contacto llega y respondes al día siguiente, has pagado un cliente para tu competencia.
- Un número en la cabeza. Cuánto puedes pagar como máximo por un cliente sin perder dinero.
Cómo medir si está funcionando
Olvida las impresiones y el alcance para decidir. Sirven para diagnosticar, no para saber si ganas dinero. Lo que miro con clientes cada mes:
| Qué medir | Cómo sacarlo |
|---|---|
| Contactos | Formularios, llamadas y WhatsApp registrados como conversión |
| Coste por contacto | Gasto del mes dividido entre contactos |
| Contactos que acaban en cliente | Esto no lo sabe Google ni Meta: lo apuntas tú |
| Coste por cliente | Gasto del mes dividido entre clientes nuevos |
| ¿Compensa? | Compara el coste por cliente con lo que te deja un cliente |
La tercera fila es la que casi nadie apunta y la que decide todo. Basta una hoja con tres columnas: fecha, de dónde vino, si compró. Si quieres profundizar, lo explico en cómo saber si tu marketing funciona.
Dale a la prueba un plazo cerrado, por ejemplo dos o tres meses, y decide con esos números. Si el coste por cliente te sale rentable, se sube el presupuesto poco a poco. Si no, se cambia el anuncio, la página o la plataforma antes de meter más dinero.
Los errores que más dinero tiran con presupuestos pequeños
- Botón «Promocionar» de Instagram sin objetivo. Te trae alcance y seguidores, no mensajes. Si lo que quieres son clientes, monta la campaña desde el administrador de anuncios.
- Aceptar todas las recomendaciones automáticas. Muchas amplían zona o búsquedas. No todas te convienen.
- Cambiar la campaña cada dos días. Cada cambio grande hace que el sistema vuelva a aprender.
- Repartir 150 € en cinco campañas. Ninguna tiene datos suficientes para mejorar.
- Anunciar una web que no convierte. Arregla la página primero; si no, pagas por demostrar que no funciona.