
El punto de partida
Un negocio de ocio vende una experiencia, y una experiencia es difícil de explicar con una foto o un texto. Lo que sí funciona es enseñarla tal cual es, en el sitio donde ocurre.
Qué se hizo
- Grabar en el propio local. Las instalaciones de verdad, sin decorados.
- Formato reel. Vídeo vertical y corto para Instagram.
- Pensado para compartir. El ocio se hace con alguien, y por eso un vídeo así se manda a la pareja, a los amigos o al grupo de la familia.
El resultado
114.000 visitas y más de 1.000 compartidos. De las dos cifras, la segunda es la más valiosa: un compartido es una recomendación directa de alguien de confianza, y cada uno lleva el vídeo a personas que no seguían la cuenta.
Lo cuento con más detalle (qué se grabó, por qué funcionó y cuándo no funciona) en el blog: reels para negocios: el caso de las 114.000 visitas.
Qué puede copiar otro negocio
- Graba donde pasan las cosas. Lo real gana a lo bonito.
- Piensa en a quién se lo mandaría alguien. Si la respuesta es «a mi cuadrilla», vas bien.
- Una idea por vídeo, no el catálogo entero.
- Arranque fuerte: lo más llamativo, al principio.
- Mide los compartidos, no solo las visitas. Te dicen qué vídeo merece repetirse.
Es el tipo de contenido que hago en la gestión de redes sociales: voy al negocio, grabo y lo entrego montado.
Si la gente va a tu negocio con amigos o en familia, tienes material. Cuéntame qué haces y lo vemos.