El punto de partida
En hostelería es muy habitual oír «nadie de aquí quiere salir en vídeo». Y es comprensible: el equipo está para cocinar y atender, no para presentar. El resultado suele ser publicar fotos sueltas de platos, o no publicar nada. Este caso demuestra que no hay que elegir entre salir a cámara o no tener vídeos.
Qué se hizo
- Grabar la cocina. Lo que pasa detrás de la barra o del pase es lo que el cliente no ve normalmente, y por eso interesa.
- Grabar al equipo trabajando, no posando.
- Contarlo con voz en off. La explicación va encima de las imágenes; nadie tiene que mirar a cámara ni aprenderse un texto.
Por qué funciona
La comida entra por los ojos y el vídeo de cocina es directo al antojo. Además, ver al equipo trabajando da algo que una foto de un plato no da: la sensación de que detrás hay gente real cuidando lo que sirve. La voz en off pone el contexto sin que nadie pase vergüenza.
El resultado
48.000 visitas para un local de hostelería, sin actores, sin presentador y sin que nadie del equipo tuviera que hablar a cámara.
En el blog cuento el caso con más detalle práctico: vídeos para restaurantes en redes: el caso de las 48.000 visitas.
Qué puede copiar otro bar o restaurante
- Graba en servicio real, no montando una escena.
- Enseña lo que el cliente no ve: la cocina, la preparación, el equipo.
- Usa voz en off si nadie quiere salir. Una frase directa al principio y poco más.
- Vídeos cortos y verticales, con subtítulos para quien los ve sin sonido.
- Publica con constancia: un vídeo no hace un perfil, una serie sí.
Más ideas en marketing para restaurantes. Y si prefieres que vaya yo a grabarlo, es lo que hago en la gestión de redes sociales.
No hace falta. Cuéntame tu local y te digo qué se puede grabar sin poner a nadie delante de la cámara.