No tengo tarifa propia de rediseño. Parto de los rangos orientativos de mi guía: webs desde 400 €, corporativa de 900 a 2.500 €, tienda desde 1.800 € y desarrollo con integraciones desde 3.000 €. Lo que encarece es la migración: inventario de URL, redirecciones, textos y medición. Si tu web ya trae contactos, quizá no debas rediseñarla.
Los precios de los que parto
No voy a inventarme un precio de rediseño. No lo tengo publicado, y un número suelto no te serviría: dos webs con el mismo aspecto pueden tener 8 páginas o 800. Lo que sí tengo publicado es una guía con rangos orientativos por tipo de web, y de ahí parto:
| Tu web actual | Rango orientativo | Qué pesa en el rediseño |
|---|---|---|
| Web sencilla o landing | Desde 400 € | Pocas URL. La migración es corta. |
| Web corporativa | 900-2.500 € | Textos y páginas de servicio que ya aparecen en Google. |
| Tienda online | Desde 1.800 € | Productos, categorías y pedidos: muchas URL y datos que pasar. |
| Desarrollo a medida o con integraciones | Desde 3.000 € | Volver a conectar el CRM, el buscador o las reservas. |
Esas cifras son de web hecha, no de rediseño, y salen de mi guía de precios de una página web. Está escrita para Cantabria, aunque trabajo para toda España. El precio de cada rediseño lo cierro por escrito cuando he visto la web.
Aprovechar lo que ya tienes puede ahorrar trabajo o no. Si los textos sirven, ahorras. Si hay que ordenar 300 páginas viejas una a una, la web nueva era la parte fácil.
Y hay una parte que no entra en ninguna de esas cifras: lo que pagas después de estrenar. Lo desgloso en cuánto cuesta mantener una página web. Si además quieres trabajo de SEO continuo, va aparte, desde 250 € al mes.
Las seis partidas de un rediseño
Cuando un presupuesto dice «Rediseño web: X €» y nada más, no sabes qué compras. Estas son las partidas que deberían aparecer, aunque alguna valga cero porque no la necesites:
| Partida | Qué es | Qué la encarece | Si te la saltas |
|---|---|---|---|
| Inventario de URL | Lista de todas las páginas actuales, con las que reciben visitas o enlaces | Webs grandes, tiendas, blogs con años de artículos | Pierdes páginas sin enterarte |
| Redirecciones 301 | Cada URL antigua lleva a su equivalente nueva | Cambios de estructura o de dominio, poca correspondencia entre la web vieja y la nueva | El cliente y Google se encuentran un error |
| Textos | Revisar, reescribir o escribir de cero | Reescribir todo, muchos servicios, varios idiomas | Web nueva con el mismo mensaje que no funcionaba |
| Diseño | Plantilla adaptada o diseño propio, y versión móvil | Diseño propio, muchas plantillas de página distintas | No se puede saltar, pero es lo que menos riesgo tiene |
| Integraciones | CRM, reservas, facturación, formularios, tienda | Conexiones por API y programas antiguos | Dejan de entrar contactos o pedidos |
| Medición antes y después | Foto de los datos de partida y revisión tras el cambio | Muchas conversiones que medir, datos sin configurar | No sabes si el rediseño mejoró algo |
Fíjate en una cosa: cuatro de las seis no se ven: solo el diseño y los textos se notan a simple vista. Por eso dos presupuestos muy distintos pueden enseñarte una web igual de bonita. El barato no siempre engaña, pero pregúntale por esas cuatro.
Pásame tu web y cuéntame qué quieres cambiar. Te digo si hace falta un rediseño o basta con tocar lo concreto, y qué partidas te afectan.
Lo que encarece es la migración, y un dato de mi web
Si tus páginas cambian de dirección, Google tiene que enterarse de cada una. Su guía de traslados, consultada el 1/11/2026, dice que en webs medianas puede tardar «varias semanas o más» en mostrar las URL nuevas, y que el posicionamiento puede fluctuar mientras tanto. También pide conservar las redirecciones «1 año como mínimo», normalmente. Y para cambiar una URL recomienda una redirección permanente de servidor.
Lo he mirado en mi propia web. Tenía dos direcciones antiguas, /diseno-web/ y /posicionamiento-seo/, que hoy redirigen con una 301 a sus páginas nuevas. Esto es lo que les daba Search Console en los últimos 3 meses, consultado el 1/11/2026:
| URL antigua | Impresiones | Clics | Última impresión |
|---|---|---|---|
| /diseno-web/ | 659 | 0 | 21/10/2026 |
| /posicionamiento-seo/ | 810 | 0 | 14/10/2026 |
Léelo con cuidado. Son dos URL de una sola web, no un estudio, y estos datos no miden cuánto tarda una 301 en hacer efecto. Lo que me enseñan es más sencillo: las impresiones de un mismo tema pueden estar repartidas entre la URL vieja y la nueva. Si miras solo la nueva, te falta parte de la foto. Por eso hay que medir las dos, y por eso un rediseño no se da por terminado el día que se publica.
La misma guía da otro consejo que ahorra disgustos: hacer los cambios de uno en uno. Si quieres cambiar de dominio, de gestor de contenidos y de diseño, no lo hagas todo a la vez. Y si una página vieja no va a seguir, que devuelva un 404 o un 410 en vez de mandarla a cualquier sitio.
Cuándo no te conviene rediseñar
Te lo digo aunque me quede sin el encargo. Yo no rediseñaría en estos casos:
- Tu web trae contactos y solo te parece vieja. Que te hayas cansado de verla no es un motivo. Ajusta lo que estorba y no pongas en riesgo lo que funciona.
- Tu problema es que no te encuentra nadie. Una web más bonita no trae visitas por sí sola. Primero mira qué busca tu cliente y si tienes página para eso.
- El fallo es concreto. Un formulario que no llega, un móvil que va lento o un teléfono que no se ve se arreglan sin tirar nada.
- No has medido nada todavía. Si no sabes cuántos contactos te llegan hoy, no podrás saber si el rediseño mejoró algo. Empieza por eso.
- Vas a cambiar de servicios en pocos meses. Espera a tenerlo claro y lo haces una vez.
- Solo tienes presupuesto para el diseño. Mejor retocar por partes que cambiarlo todo sin migración.
Sí lo haría si la web no se puede editar ni mantener, si no funciona bien en el móvil y arreglarlo cuesta más que rehacerla, si ya no explica lo que vendes, o si necesitas conectarla con tu CRM o tus reservas y lo que tienes no lo permite.
Cómo pedir un presupuesto comparable
Si cada proveedor imagina un rediseño distinto, comparas precios de cosas diferentes. Manda a todos la misma información y pide lo mismo:
- Tu web y un número aproximado de páginas. Productos y artículos incluidos.
- Qué URL no pueden perderse. Las que traen visitas o contactos. Si tienes Search Console, sácalas de ahí.
- Qué conexiones existen hoy y cuáles tienen que seguir funcionando el día del cambio.
- Quién escribe los textos y cuántos se reescriben.
- Si cambia el dominio, el gestor de contenidos o la estructura de URL.
- Quién hace las redirecciones, cómo se comprueban y cuánto tiempo quedan activas.
- Qué medición entra: qué datos se guardan antes y cuándo se revisan después.
Y exige las seis partidas por separado, aunque alguna vaya a cero. Para el resto, como dominio, accesos, propiedad de la web o revisiones, tienes la tabla completa en cómo comparar presupuestos de página web.
Una pregunta que dice mucho: «¿qué pasa con mis URL actuales?». Si la respuesta es «eso ya lo vemos al final», pide más detalle antes de firmar.
Qué medir antes y después
Es la partida más fácil de saltarse. Sin foto de partida, cualquiera te puede decir que ha ido bien o que ha ido mal.
| Dato | Antes de publicar | Después |
|---|---|---|
| Páginas con más clics e impresiones | Exporta el informe de Search Console | Comprueba que cada una tiene su equivalente y sigue recibiendo |
| URL antiguas | Guarda la lista completa | Pruébalas: deben llevar a la página correcta, sin errores |
| Contactos, llamadas y pedidos | Cuenta los de los últimos meses | Compara con el mismo periodo, teniendo en cuenta la temporada |
| Formularios y conexiones | Lista de lo que debe funcionar | Prueba real, con un envío de verdad |
| Velocidad en móvil | Mídela | Vuelve a medirla |
El dato que manda es el de contactos y ventas, no las impresiones. No saques conclusiones la primera semana: Google necesita tiempo. Tampoco te puedo prometer que mantendrás o mejorarás tus posiciones. Nadie puede. Lo que sí se puede hacer es reducir el riesgo y enterarte pronto si algo falla.
Trabajos reales que puedes abrir
Te dejo webs de mis proyectos publicados. No te las pongo como rediseños ni te doy resultados. Te las enseño porque cada una tiene una pieza de las que encarecen un rediseño, y así ves de qué hablo:
- San Martín Consultores: web inmobiliaria sincronizada por API con su CRM. Si la rehaces, esa conexión tiene que seguir funcionando.
- Abitarea Inmobiliaria: buscador de propiedades. Cada ficha es una URL que hay que tener en cuenta.
- Suministros Tomás: tienda de maquinaria de jardín con WooCommerce. Productos y categorías son lo que más trabajo de migración da en una tienda.
- Cantabria Apartamentos: reserva directa para dos apartamentos. Aquí lo delicado es la reserva, que no puede fallar.
- Vitalumina: clínica de medicina estética en Londres. Te sirve solo para ver la estructura, porque es Reino Unido y no España. Si tienes una clínica aquí, mira cuánto cuesta una web de clínica de medicina estética.