Software de gestión · Toda España

Software de gestión
a medida

Un software de gestión a medida es el programa con el que tu empresa trabaja cada día —pedidos, clientes, cobros, avisos— construido sobre vuestro proceso real y no sobre el de un producto estándar. Lo monto por fases para empresas de toda España, y aquí abajo puedes ver dos que uso yo mismo en producción, por dentro.

Lo que puedes comprobar tú mismo antes de escribirme

Cuando buscas a alguien que te haga un programa de gestión, todas las webs dicen lo mismo: adiós al Excel, procesos optimizados, soluciones a medida. No hay forma de distinguir a quien programa de quien subcontrata.

Así que en vez de repetirlo, te enseño lo mío. Tengo dos productos propios en producción, hechos y mantenidos por mí, y en esta página cuento qué hace cada parte, cómo está montado y qué decidí en cada bifurcación. Uno de ellos es público: puedes abrirlo ahora mismo en otra pestaña y trastearlo.

No es transparencia por deporte. Es la única manera honesta que se me ocurre de que valores si sé hacer lo que te voy a cobrar.

El CRM con el que llevo mi propio negocio

Es el panel donde llevo clientes, cobros, entregas, tareas y gastos. No es una demo: si deja de funcionar, el que se queda sin saber a quién tiene que cobrar soy yo.

Qué hace cada módulo

ClientesLa ficha de cada empresa con la que trabajo. Es la pieza de la que cuelga todo lo demás: un cobro, una entrega o una tarea siempre apuntan a un cliente.
CobrosQué está facturado, qué está pendiente y de cuándo. Es el módulo que más uso y el que justificó montar el resto.
EntregasLo que he comprometido y todavía no he entregado. La otra mitad del cobro: sirve para no facturar lo que no está hecho y para no dejarme sin facturar lo que sí.
Tareas, eventos y calendarioTres cosas distintas que la mayoría de programas mete en un saco. La tarea tiene un vencimiento, el evento tiene una hora, y el calendario es solo la vista que los junta.
ServiciosEl catálogo de lo que vendo, con su precio de referencia, para que al crear un cobro no tenga que reescribirlo cada vez.
Gastos recurrentesLas cuotas que se repiten solas cada mes: servidores, licencias, suscripciones. Se dan de alta una vez y aparecen cuando toca, en lugar de acordarse de ellas en el IVA trimestral.
Publicaciones y redesEl calendario de contenidos de los clientes de redes sociales, dentro del mismo panel que su ficha y sus cobros.
ResumenLa pantalla de inicio. Lo que vence hoy, lo que está pendiente de cobrar y lo que está pendiente de entregar, en una sola vista. Si tuviera que quedarme con un módulo, este.
Avisos y notificaciones pushEl panel me avisa al móvil sin que yo entre a mirar. Hay endpoints para suscribir el dispositivo, para entregar la clave pública que el navegador necesita al suscribirse y para enviar el aviso.
Avisos automáticos por cronDos rutinas que se disparan solas a una hora fija: una repasa los avisos y otra las tareas. Es lo que convierte el panel de una lista que hay que mirar en algo que te busca a ti.

Y luego está el armazón que nadie enseña en una demo pero que es la mitad del trabajo: sesión y login, cambio de contraseña, el endpoint que dice quién eres, el de estado del sistema, el de salud —el que me avisa si el servidor no responde— y la configuración. En total son 25 endpoints propios.

Cómo está montado

  • PHP en el servidor y SQLite como base de datos.
  • 35 ficheros PHP míos, 3.358 líneas.
  • Está diseñado API-first: primero la API, y la pantalla es un cliente más que la consume. Por eso los 25 endpoints existen antes que cualquier botón.
  • Es una PWA instalable: tiene manifest y service worker, así que se instala en el móvil desde el navegador y se abre como una app, sin tienda de aplicaciones de por medio.
  • De librerías externas solo tres familias, instaladas con Composer: JWT para las sesiones, Guzzle para hablar con otras APIs y una de criptografía.

Un apunte que te va a servir para juzgar a cualquiera, no solo a mí: si cuento las líneas de todo el directorio salen 83.128, repartidas en 756 ficheros. Suena impresionante y es mentira. 721 de esos ficheros son librerías que ha escrito otra gente. Lo mío son 3.358 líneas. Cuando alguien te enseñe el tamaño de un proyecto, pregunta cuánto de eso ha escrito él.

Las decisiones técnicas, una a una

SQLite en vez de un servidor de base de datosLa base de datos entera es un fichero. La copia de seguridad es copiar ese fichero, no hay un proceso más consumiendo memoria en el servidor y no hay contraseñas de base de datos que gestionar. La contrapartida honesta: aguanta bien un puñado de usuarios escribiendo, no cincuenta a la vez. Para el panel interno de una empresa pequeña sobra; para un producto con miles de usuarios concurrentes habría que cambiarlo, y se cambia sin tocar el resto porque el acceso a datos está aislado.
PWA en vez de app nativaNo hay app en la App Store ni en Google Play. Se abre la dirección, se pulsa "añadir a pantalla de inicio" y queda un icono igual que el de cualquier app. Ventaja: una sola base de código para iPhone, Android y ordenador, y las actualizaciones entran solas sin esperar revisión de nadie. Desventaja: no llega a todo el hardware del teléfono. Para un panel de gestión, con notificaciones y cámara basta.
API-firstEs la decisión que más me ha rentado. Como todo pasa por la API, el día que quise que otro sistema leyera y escribiera datos del panel no hubo que reprogramar nada: ya estaba expuesto. Si mañana quieres una app nativa, un cuadro de mando aparte o conectar tu facturación, el trabajo ya está hecho.
Avisos por cron llamando a un endpointLas rutinas automáticas no son scripts sueltos: son URLs que el servidor llama a su hora. Eso permite lanzarlas a mano cuando quieres comprobar qué hacen, en lugar de esperar sentado a mañana a las ocho para saber si el aviso salía bien.
Notificación push en vez de correoEl correo de aviso automático lo acabas ignorando en dos semanas. La notificación del móvil, no. Y evita depender de que un servidor de correo ajeno decida que eres spam.

El segundo: un tasador que hoy funciona también con la marca de un cliente

cuantovalemi.es lleva en producción desde el 28 de mayo de 2026 y lo toqué por última vez hoy. Es un tasador inmobiliario online: el visitante mete los datos de su piso, recibe una estimación y, si quiere, deja sus datos para que le llamen. Este sí es público y puedes probarlo.

En números: 750 ficheros, de los que 30 son PHP míos —3.502 líneas—, 9 ficheros de JavaScript propios y 205 páginas de contenido publicadas.

La parte que ve el visitante

  • El motor de precios, que es la pieza que decide qué cifra sale.
  • El registro del lead cuando alguien pide su valoración.
  • Verificación en dos pasos: uno envía el código y otro lo comprueba.
  • El seguimiento del recorrido, para saber en qué punto se cae la gente.
  • La gestión del consentimiento de cookies, y las páginas legales servidas por la propia aplicación en vez de pegadas a mano.
  • Suscripción y envío de notificaciones push.

La parte que ve quien gestiona

Detrás del formulario hay un panel completo, y es donde está el trabajo de verdad: login propio, gestión de leads, gestión de usuarios con invitación por correo y alta de contraseña, gestión de comerciales, notas por lead, mantenimiento de los precios, métricas, analítica propia y exportación a CSV.

Analítica propia en vez de solo Google AnalyticsGoogle te dice cuánta gente entró. No te dice qué lead está sin llamar desde hace seis días. Las métricas del negocio tienen que estar en la herramienta del negocio.
Exportación a CSV desde el primer mesNo es un capricho: es la garantía de que los datos son de quien los genera. Un producto del que no puedes sacar tus datos es una jaula, y eso vale también para el que yo te monte a ti.
Comerciales como figura aparteUn lead se asigna a una persona y esa persona escribe sus notas. Sin eso, un panel de captación es una bandeja de entrada compartida donde nadie sabe quién ha llamado a quién.

Y luego llegó una inmobiliaria y quiso el suyo

El 16 de agosto de 2026 entró en producción una segunda instancia: el mismo tasador con la marca de una inmobiliaria de Cantabria, y sus leads yendo a su panel.

Fíjate en los números, porque cuentan la historia entera. La segunda instancia son 152 ficheros y 469 líneas de PHP, frente a las 3.502 del original. Montar la segunda marca no fue rehacer el producto: fue vestirlo. Eso es lo que separa un encargo suelto de un producto que se puede revender, y es exactamente la diferencia que intento construir cuando alguien me pide un programa de gestión.

Lo que suelo montar con esto

Los dos productos de arriba no son el catálogo. Son la prueba. Lo que me suelen pedir es esto:

Programas de gestión internosPedidos, clientes, tarifas, stock, albaranes y avisos, montados sobre vuestro proceso y no sobre el que trae de fábrica un programa estándar.
Portales B2B para distribuidoresQue tu cliente entre, vea su tarifa y haga el pedido solo, en lugar de llamar para preguntar si queda existencia.
Paneles internos y cuadros de mandoLo pendiente de cobrar, de servir o de revisar en una pantalla. El módulo "resumen" del que hablaba arriba, pero con vuestros números.
Conectar lo que ya tenéisQue la facturación, la web y el almacén se pasen el dato solos, sin que alguien lo copie a mano dos veces.
Sacar procesos de un ExcelEsa hoja que solo entiende una persona y que, si se corrompe, para la empresa. Se convierte en algo estable, compartido y con copias de seguridad.
MantenimientoUn programa de gestión se usa años y la empresa cambia. Sigo disponible para ajustarlo cuando cambie vuestra forma de trabajar.

Cómo va un proyecto

  1. Miro cómo trabajáis. Presencial si el proceso es físico —un almacén hay que pisarlo—, por videollamada si es de oficina. Media jornada mirando por cuántas manos pasa un pedido explica más que tres reuniones.
  2. Acotamos una primera versión pequeña. No todo a la vez: lo que más duele. Con alcance escrito y presupuesto cerrado sobre ese alcance.
  3. La montáis vosotros con datos reales. Y ahí sale lo que no salió en la reunión, que siempre sale.
  4. Entra en producción y crece por fases. Con el equipo formado y documentado, para que el día a día no dependa de mí.

Trabajo con clientes de toda España. La parte técnica es remota; lo presencial lo reservo para entender el proceso al principio, que es cuando hace falta estar delante.

Cuándo NO te hace falta un software a medida

Esto me cuesta dinero escribirlo, pero prefiero decírtelo aquí que cobrártelo y que en un año lo tengas abandonado. Si te reconoces en alguno de estos casos, no me llames todavía.

Si un programa estándar ya hace el 90 % de lo que necesitasCógelo. Pagar una suscripción mensual siempre va a ser más barato que hacerlo a medida. El a medida compensa cuando la forma de trabajar de tu empresa es la ventaja competitiva y el programa estándar te obliga a renunciar a ella.
Si el Excel funciona y no le pasa nadaEl problema del Excel no es el Excel: es que solo lo entiende una persona, que no hay copias, que dos versiones circulan a la vez y que nadie sabe cuál es la buena. Si tu hoja no tiene ninguno de esos problemas, déjala en paz.
Si el proceso todavía está cambiando cada mesUn negocio que aún está buscando su forma no debe congelarla en un programa. Cuando el proceso sea estable y aburrido, entonces sí.
Si el problema es de personas y no de herramientasSi el comercial no apunta las visitas en el Excel, tampoco las va a apuntar en un programa nuevo y bonito. Un software no cambia hábitos: los facilita, si ya existe voluntad.
Si nadie dentro va a empujarloLos proyectos de gestión que se mueren son los que no tienen a alguien de la casa detrás decidiendo dudas y arrastrando al equipo. Si no hay esa persona, es tirar el presupuesto.
Si lo que necesitas es facturación con requisitos legalesPara facturar hay programas que ya se ocupan de cumplir la normativa vigente y de mantenerla al día. Casi siempre sale mejor usar uno de esos y conectarlo con tu programa de gestión, en vez de reconstruirlo desde cero.
Si lo que buscas de verdad es una web o una appSon cosas distintas y conviene separarlas antes de pedir presupuesto. La web mira hacia fuera: sirve para que te encuentren. La app es algo que tu cliente o tu equipo instalan en el móvil. El software de gestión mira hacia dentro: es con lo que trabajáis todos los días.

El precio, sin rodeos

Desde 3.500 €

Ese es el suelo de una primera versión de un programa de gestión: un módulo que resuelva lo que más duele, con sus usuarios y su panel, funcionando con vuestros datos. A partir de ahí, lo que mueve el número es cuántos procesos entran, cuántos tipos de usuario hay y con cuántos sistemas de fuera tiene que hablar.

Lo que sí puedo decirte sin saber nada de tu caso: el presupuesto se cierra sobre una primera versión acotada, no sobre "el programa entero". Así sabes lo que pagas, lo ves funcionando pronto y decides si sigues con las siguientes fases o lo dejas ahí. No cobro por un proyecto entero por adelantado y no doy precio por teléfono sin haber visto cómo trabajáis.

Dónde vive el programa y de quién es

Administro mi propio servidor. Encima corren, en contenedores, las herramientas con las que trabajo: automatizaciones, transcripción de audio autoalojada, un navegador sin ventana para tareas automáticas y las bases de datos. Lo digo porque significa que cuando algo falla a las once de la noche no abro un ticket: entro y lo miro.

Y lo que importa de verdad: el código y los datos son tuyos. Se monta con tecnologías estándar y queda documentado, para que cualquier programador pueda continuarlo. Si un día quieres llevártelo a otro sitio o a otra persona, puedes. Un proveedor que te retiene por la vía de que nadie más entienda tu programa no es un proveedor, es un problema aplazado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ver algo tuyo funcionando antes de contratarte?

cuantovalemi.es es público: entra y trastéalo, incluido el tasador. El panel de administración y el CRM tienen datos reales de clientes dentro, así que esos los enseño en videollamada compartiendo pantalla, no en abierto. Pregunta por cualquier parte de la que hablo en esta página y te la enseño.

¿Cuánto cuesta un programa de gestión a medida?

Desde 3.500 € una primera versión acotada. Lo que no varía es el método: se acota una primera versión pequeña, se cierra precio sobre ese alcance y se ve funcionando antes de decidir la siguiente fase. No doy precio por teléfono sin haber visto cómo trabajáis.

¿De quién son el código y los datos? ¿Y si mañana no estás?

Tuyos, los dos. Se entrega documentado y hecho con tecnologías estándar, de las que conoce cualquier programador, precisamente para que puedas seguir sin mí. Y los datos salen de la aplicación en formatos abiertos: en mis propios productos la exportación a CSV está desde el principio, y en los que hago para clientes también.

¿Se puede conectar con el programa de facturación que ya usamos?

En general sí, siempre que tu programa actual tenga API o permita exportar e importar. Es de lo primero que compruebo antes de presupuestar, porque si esa puerta está cerrada cambia el proyecto entero y prefiero saberlo antes que a mitad.

Estoy fuera de Cantabria. ¿Trabajas para toda España?

Sí. El desarrollo, las revisiones y el soporte son remotos, y esa parte funciona igual estés en Madrid, en Valencia o en Vigo. Lo único que valoro presencial es la primera fase, cuando hay que ver el proceso: si es un almacén o una planta, ir compensa; si es trabajo de oficina, con videollamada y acceso a lo que ya usáis es suficiente.

¿Te cuadra poco lo que hay en el mercado?

Cuéntame cómo trabajáis hoy y qué se os rompe. Te digo si te compensa hacerlo a medida o si con un programa que ya existe vas servido. Escríbeme por WhatsApp al 678 85 16 84 o a info@tomasgtc.es.

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