← Volver al blog
Diseño web

¿Cuánto cuesta una tienda online?

La respuesta corta: montar la tienda es la parte pequeña de la factura. Lo que decide si el proyecto sale a cuenta son las comisiones, los envíos y las devoluciones, y de eso no habla casi ningún presupuesto. Aquí va el desglose completo, con lo que cuesta cada pieza y con la pregunta que deberías responder antes de gastar un euro.

Las tres formas de montarla

Una plataforma de pago por suscripción

Tipo Shopify. Pagas una cuota mensual y te olvidas del servidor, de las actualizaciones y de la seguridad. Los planes de entrada rondan los 30 € al mes, y suben cuando quieres funciones serias. Las plantillas buenas son de pago y las aplicaciones que acabas necesitando —opiniones, envíos, facturación— también van con su cuota cada una. La cuenta real del mes rara vez es solo la cuota.

Compensa si vendes desde el primer día, no quieres saber nada de la parte técnica y tu catálogo es estándar.

WooCommerce sobre WordPress

El programa es gratis; lo que pagas es el alojamiento, las extensiones que necesites y a quien te lo monte. Es lo que más uso porque la tienda es tuya de verdad: los datos, los clientes y el catálogo no viven en la plataforma de otro. La contrapartida honesta es que hay que mantenerlo, y ese mantenimiento no es opcional en una tienda que cobra con tarjeta.

Compensa si tienes catálogo propio, quieres control y vas a estar años.

Un desarrollo a medida

Solo tiene sentido cuando lo que vendes no encaja en una tienda normal: configuradores, tarifas por cliente, integración con un almacén que ya tienes. Es la opción cara y la que menos gente necesita. Si tu caso es «vender veinte productos», no es esto: es la anterior.

Los costes que casi nunca aparecen en el presupuesto

Esta es la parte que hace que una tienda venda y no gane dinero:

  • La comisión de la pasarela. Cada cobro con tarjeta se lleva un porcentaje más una cantidad fija. Parece poco hasta que lo aplicas a un ticket medio bajo: en productos de 10 o 15 €, la comisión se come una parte muy visible del margen. Comprueba las tarifas actuales de tu pasarela antes de fijar precios, porque cambian.
  • El envío. O lo pagas tú y sale del margen, o lo paga el cliente y baja la conversión. No hay tercera opción, y conviene decidirlo con números antes de abrir.
  • Las devoluciones. Tienes que aceptarlas por ley en la mayoría de casos, y cada una es el envío de vuelta más el producto que vuelve en un estado que no siempre es el que salió.
  • Las fotos. Si vendes producto físico, las fotos son media venta. Hacerlas bien cuesta dinero o cuesta tiempo, pero cuesta.
  • El tiempo de alguien. Preparar pedidos, atender dudas, gestionar incidencias. Una tienda con veinte pedidos al día es un puesto de trabajo, no una web.

La pregunta que hay que responder antes

No es «cuánto cuesta». Es cuánto margen te queda por pedido y cuántos pedidos necesitas al mes para que salga a cuenta.

Coge tu ticket medio, réstale el coste del producto, la comisión de la pasarela y el envío. Lo que queda es lo que ganas por pedido. Divide entre eso el coste fijo mensual —cuota, alojamiento, mantenimiento— y ya sabes cuántos pedidos necesitas solo para no perder dinero.

Si ese número te parece alto, la tienda no es el problema: el problema es el margen o el ticket medio. Y eso no lo arregla ninguna plataforma.

Cuándo no montar una tienda online

  • Si tu ticket medio es muy bajo y no vendes en cantidad. Las comisiones y el envío se lo comen.
  • Si no tienes quién prepare los pedidos. Es el error más común: se monta la tienda y nadie ha pensado quién empaqueta.
  • Si tu negocio es local y vive de que la gente entre. Ahí suele rendir mucho más una ficha de Google bien trabajada y una web de catálogo que una tienda con carrito.
  • Si vas a competir en precio con los grandes. No es una pelea que se gane con una tienda mejor.

Cómo lo enfoco yo

Antes de montar nada hago esa cuenta contigo. Si sale que necesitas trescientos pedidos al mes para cubrir costes y hoy vendes veinte, te lo digo y no montamos la tienda: buscamos otra cosa. Prefiero perder un proyecto que montar una tienda que se abandona en seis meses, que es lo que pasa con la mayoría.

Y cuando sí sale la cuenta, la monto sobre WooCommerce y en alojamiento propio, con el dominio y los datos a tu nombre. Aquí cuento lo que aprendí montando una tienda de producto fresco, que es donde la logística te enseña a base de errores.

Si estás dándole vueltas, escríbeme y hacemos la cuenta juntos antes de que gastes nada. Y si lo que necesitas es la web sin carrito, eso es desarrollo web normal y sale bastante más barato.

Artículos relacionados

Errores de diseño webLos fallos más comunes en webs de negocios en Cantabria WordPress o web a medidaCuándo elegir cada opción para tu proyecto Tienda online con WooCommerceCómo montar tu ecommerce en Cantabria

→ Ver servicio de diseño web